lunes, 11 de noviembre de 2013

Las campanas de 1915, obra del taller de Moisés Díez Palencia


Campana sur o mayor, de 1915.
Fundidas en 1915, las dos actuales campanas de la iglesia parroquial de Cenizate se encuentran ya próximas a cumplir su primer centenario de existencia. El citado año y otros datos relativos a su fundición se encuentran señalados en sendas inscripciones legibles en ambas campanas. Así, en la campana menor, orientada al poniente, se lee la siguiente epigrafía:

"JESÚS, MARÍA Y JOSÉ
MOISÉS DÍEZ PALENCIA
AÑO 1915
1863-A"

En la campana mayor, orientada al sur, se inscribe, igualmente, un texto similar, en el que se expresan la advocación de la campana, el nombre de su fundidor, el año de fabricación y una enigmática clave, consecutiva a la anterior:

"INMACULADA CONCEPCIÓN
MOISÉS DÍEZ PALENCIA
AÑO 1915
1864-C"

Campana menor o de poniente, de 1915.
Junto con las epigrafías, ambas campanas presentan una curiosa decoración a base de cordones, cenefas con motivos vegetales y crucifijo en bajorrelieve.


LA SUPUESTA REFUNDICIÓN LOCAL DE LAS CAMPANAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX. Según informes orales, que no hemos podido corroborar en fuente escrita alguna, a principios del siglo XX la campana más pequeña de la torre se descolgó y vino a caer a la plaza sin causar daños personales, aunque, al parecer, quebrándose y quedando inutilizada para su uso. A consecuencia de este accidente, se determinaría refundir las campanas existentes, labor que, al parecer, hubo de realizarse en los terrenos del antiguo horno de las Ánimas, sito a espaldas del Ayuntamiento de nuestra población. Fruto de esta supuesta refundición serían las dos citadas campanas existentes en nuestra iglesia.

UNA OBRA DEL TALLER PALENTINO DE MOISÉS DÍEZ. Sin embargo, por las citadas inscripciones de sendas campanas, sabemos que ambas son obra del conocido taller de Moisés Díez Santamaría, cuya fábrica de relojes de torre y fundición de campanas, sita en Palencia, desarrolló su labor durante el primer tercio del pasado siglo XX.

La Lectura dominical, 1912.
De hecho, las leyendas inscritas en nuestras campanas siguen un modelo característico en las inscripciones de este taller: a continuación del nombre de la campana y de la marca de fábrica “MOISÉS DÍEZ PALENCIA”, se expresa el año de fundición y la habitual clave numérica.

Esta clave consta de una cifra, en primer lugar, y de una letra a continuación: la cifra indicaría el número de serie de la campana mientras que la letra señalaría el tipo de campana A, B, C, etc. Así, nuestras campanas serían los números 1.863 y 1.864 en la serie de producción de la fábrica de Moisés Díez, correspondiendo una de ellas al modelo A y otra al C de su catálogo.

Esta clave grabada en nuestras campanas revela, seguramente, que son obra de una producción seriada en el taller palentino y, por lo tanto, contradice las noticias orales según las cuales ambas campanas fueron fundidas en nuestra población.

La Lectura dominical, 1905.
En la base de datos de los campaneros de la Catedral de Valencia  http://campaners.com/php/fonedors.php se catalogan unas 74 campanas elaboradas por el taller de Moisés Díez entre 1902 y 1929. La producción de este campanero palentino se repartió por toda la geografía nacional, ya que se registran campanas en Castilla y León, Aragón, Asturias, Cantabria, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Murcia y Andalucía. Incluso algunas campanas fueron servidas a países hispanoamericanos como Venezuela o Chile. No figura en este inventario, curiosamente, ninguna campana de Castilla-La Mancha.

Alguna de las obras más importantes de su producción fueron, por ejemplo, la campana llamada “La Bomba” de la catedral de Zamora (1908) y las campanas del edificio de Tabacalera de Valencia (1912). Del mismo año de fundición que nuestras campanas, 1915, se cataloga una campana de la iglesia de San Isidoro el Real (Oviedo).

La lectura dominical, 1910.
LA CAMPANA MAYOR DE 1814 Y LA CAMPANILLA DE SAN ESTEBAN. Junto a estas líneas reproducimos algunos de los reclamos publicitarios de la fábrica de Moisés Díez en la revista madrileña “La Lectura dominical” durante los años 1905-12. En esta publicidad comercial, se insistía una y otra vez en que el precio del producto podía abaratarse en el caso de aprovechamiento del metal de antiguas campanas.

Para contrarrestar la posible competencia de fundidores ambulantes, en estos casos de refundiciones de campanas rotas o antiguas, la compañía ofrecía hacerse cargo de los gastos de porte de ida y vuelta. Incluso llegaba a garantizar que, si el cliente lo deseba, las campanas serían refundidas exclusivamente en su antiguo metal, sin mezcla o añadido de ningún otro.

Por otro lado, alternativamente, la compañía también ofrecía a sus clientes la posibilidad de entregar las antiguas campanas en el momento de recibir las campanas de nueva fundición, restando al precio de éstas el valor del metal antiguo.

Ignoramos en qué condiciones fueron encargadas por la iglesia de Cenizate las campanas de 1915 al fundidor Moisés Díez.

Campana del poniente restaurada.
Asimismo, desconocemos cuáles serían con exactitud las campanas antiguas sustituidas en aquella ocasión. No obstante, podemos suponer que, entre las campanas existentes previamente a esta renovación de 1915, debía encontrarse la campana mayor de 1814, realizada por el maestro campanero de Yecla, Cayetano Rosas. Igualmente, debía encontrarse en el campanario antes de 1915, la llamada “campanilla de San Esteban”, inventariada en el libro de contabilidad de la ermita de este santo en 1722 y trasladada a la torre de la iglesia parroquial en 1834.

LA RESTAURACIÓN DE LA CAMPANA MENOR EN 2006. No tenemos noticia de que las campanas de 1915 hayan sufrido alteración o expolio alguno en su ya casi centenaria presencia en el campanario de nuestra iglesia.

En octubre de 2005, la carcomida melena de la campana menor o de poniente se quebró, quedando esta campana en una posición inestable y con riesgo de inminente caída. En vista del acuciante peligro, se procedió urgentemente a su descenso por medios mecánicos y, unos meses después, a finales de marzo de 2006, la campana fue repuesta en su anterior ubicación con un nuevo yugo o armazón de madera.