domingo, 20 de abril de 2014

Un soneto modernista fechado en Cenizate en 1929


Portada de La Unión Ilustrada, 1929.
El magazín malagueño “La Unión Ilustrada” es considerado como la mejor revista gráfica andaluza del primer tercio del siglo XX.  Fue un notorio exponente del moderno periodismo gráfico en la línea de publicaciones madrileñas como “Blanco y negro” o “Mundo gráfico”. Entre sus colaboradores estuvieron Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, Jacinto Benavente, Concha Espina, Salvador Rueda o Manuel Altolaguirre.

Fue una publicación de periodicidad semanal, editada entre 1909 y 1931, que llegó a alcanzar una amplia difusión en España y América. Las estadísticas de 1920 y 1927, indican una tirada de 32.000 y 42.000 ejemplares semanales. Sus páginas se dedicaban a las usuales secciones de información gráfica, temas de actualidad, ecos de sociedad, espectáculos, páginas de textos literarios y de entretenimiento, etc.

Uno de sus epígrafes habituales era el titulado “Los Poetas” y, en esta sección, en el número de la revista correspondiente al 20 de octubre de 1929, se publicaba un soneto firmado por Plácido Ibáñez Villena y fechado en “Cenizate (Albacete) julio 1929”. El poema se titula “Soneto a mi espiritual amiga Carmen Younger” y en las iniciales de cada verso, en vertical, puede leerse el siguiente acróstico: “Carmita Younger”:

Portada de 20 de octubre de 1929.
“Compendio insuperable de agarena y de hispana,
Armonizó en tu imagen el Dios Omnipotente;
Reuniendo matices de oro, nardos y grana
Modeló tu hermosura de Sultana de oriente.

Imitando aquel cuadro de “La Maja de Goya”,
Trazó tu cuerpo airoso, cimbreante y esbelto;
Añadió, con tu gracia, al tesoro una joya,
Y con tu simpatía, las flores de su huerto.

Orfebre que, al hechizo de unos ojos tan bellos,
Uniera el dosel mágico de tus rubios cabellos,
No podía negarle a tu boca pureza,

Gallardía a tu busto y optimismo al semblante.
¡Elegida entre Ninfas, mereces proclamarte,
Representante digna de un Trono de belleza!”

Portada de La Unión Ilustrada, 1929.
El poema consiste en un soneto alejandrino, de versos de catorce sílabas, según la novedad métrica introducida por Rubén Darío en Azul (1888). La composición describe los encantos físicos de una joven a la que se considera, según el último verso, “Representante digna de un Trono de belleza”. Esta conclusión final del soneto parecería indicar que habría sido compuesto para unos juegos florales relacionados con algún certamen de belleza.

El lenguaje poético recuerda el vocabulario modernista con expresiones como “matices de oro, nardos y grana”, “cuerpo airoso, cimbreante y esbelto”, “dosel mágico de tus rubios cabellos”, etc. Se trata, por lo tanto, de una composición cuyo lenguaje, métrica y temática (la belleza sensorial) cabría inscribir en una línea poética de modernismo tardío.

No disponemos de datos biográficos relativos al autor de este poema, aunque en el Censo Electoral de Cenizate de 1935 figuraban varios vecinos de la población con los apellidos “Ibáñez Villena”.